El aceite de oliva suave

El aceite de oliva suave no es más que un aceite de oliva común, es decir, que no es virgen ni virgen extra. Se trata de aceite de oliva refinado que, al no ofrecer la intensidad organoléptica de los aceites virgen y virgen extra, recibe la nomenclatura de “suave” cuando lo que ocurre realmente es que no tiene apenas sabor.

Mitos del aceite de oliva suave

El aceite de oliva a secas, no el virgen ni el virgen extra, puede ser suave o intenso. Esto depende de la composición del aceite y de sus cualidades. El aceite está compuesto en un 98% por triglicéridos o ácidos grasos. El 2% restante son elementos menores. Son estos elementos, tales como los antioxidantes, vitaminas, carotenos, etc los que se encuentran presentes en el aceite de oliva virgen y que no están en los aceites refinados. A pesar de suponer un porcentaje reducido del total, son los que aportan el color, el sabor y las principales propiedades nutricionales al aceite. También son los que definen la intensidad o suavidad del mismo.

Centrándonos en las cualidades saludables, hay cuestiones en las que los tres aceites son beneficiosos para la salud; principalmente los que dependen del ácido oleico (corazón, diabetes, colesterol o tensión. El resto de propiedades saludables como los efectos antioxidantes, contra el cáncer, enfermedades cognitivas, etc sólo se encuentran en los aceites de oliva virgen y virgen extra.

Tras leer esto, puede que pienses que el aceite de oliva virgen y el aceite de oliva virgen extra vienen a ser lo mismo. Pues no es así, aunque tienen las mismas cualidades, el aceite de oliva virgen extra tiene todas sus cualidades intactas, posee más nutrientes y tiene un sabor más intenso.

Si ves una botella de “aceite de oliva suave” o intenso y este no es virgen, no le hagas mucho caso. Sólo los aceites vírgenes pueden tener estas cualidades.