Cómo saber si el aceite de oliva es bueno

Cuando vamos al supermercado puede que nos surja la pregunta de cuál elegir. Los estantes están llenos de marcas y variedades de aceite de oliva, con distintos precios y características. En este artículo intentaremos aclarar algunas cuestiones para que cualquiera pueda saber cual comprar y acertar siempre.

¿Qué consideramos un aceite de oliva bueno?

No todos los aceites de oliva son iguales, y la diferencia entre ellos va mas allá de un envase bonito o una etiqueta llamativa.

Además de la calidad propia del aceite también tenemos que tener en cuenta nuestros gustos. Es posible que un aceite de calidad excelente no nos guste porque tiene un sabor demasiado intenso, o amargo.

Para ver si un aceite de oliva es bueno vamos a dejar de lado los factores subjetivos como el paladar y nos centraremos en características objetivas y generales.

¿Qué mirar para elegir un aceite?

Para empezar, hay que olvidarse del aspecto exterior del envase. Un buen diseño de la botella o la etiqueta del aceite son indicativos de una buena estrategia de marketing, pero no dicen nada de la calidad del aceite de oliva que contienen. El color tampoco influye en la calidad del mismo.

El problema, claro, es que en un supermercado lo único que podemos evaluar de un aceite de oliva para saber su calidad son las cosas que podemos “ver” esto es, la botella y el color. Difícilmente vamos a poder probar el aceite y mucho menos analizarlo sin haberlo comprado antes.

Aún así, vamos a intentarlo y veremos algunas cuestiones que sí podemos evaluar para ayudarnos a decidir qué aceite de oliva es bueno o mejor que otros.

Consejos para saber si un aceite de oliva es bueno

Si ha estado al sol, no lo compres. El sol y la temperatura alta dañan al aceite. Hay que guardarlo en un lugar fresco y seco.
Que sea virgen extra. No hay muchas diferencia de precio y el aceite de oliva virgen extra es muy superior al resto.
Sospecha de los aceites baratos. Elaborar aceite de oliva de calidad no es barato y los precios están muy igualados. Si un aceite de oliva es demasiado barato es porque algo raro tiene.
Procesado en frío. Si lo está, lo pondrá en su etiqueta. Si se obtiene a altas temperaturas, perderá algunas de sus propiedades.
¿Turbio? Mira la etiqueta. El aceite de oliva puede estar turbio y ser de primera calidad sólo si no ha sido filtrado. Si en la etiqueta no indican que es sin filtrar y está turbio, mejor déjalo en el lineal del súper.
No es malo que se solidifique. Sobre todo en invierno, puede que veas grumos sólidos en la botella. No te preocupes por esto. No es nada malo.
Olvídate del color. El color del aceite de oliva depende de distintos factores, pero no determina su calidad.
Que sea joven. El aceite de oliva no mejora con el tiempo, al contrario que el vino. Si es de una cosecha reciente, mejor.
Estos consejos pretenden ayudarte a comprar el mejor aceite, para que siempre aciertes con tus platos y disfrutes de unos de los tesoros de la dieta mediterránea con la máxima garantía.